Consejos para hacer bien un examen tipo test

Uno de los exámenes que más pueden temer los estudiantes son los tipo test, pues los nervios nos pueden hacer una mala pasada. Ante un tipo test, parece que nuestros conocimientos no se plasman de manera adecuada, pero si sabemos como controlar los nervios y seguimos unos sencillos consejos, podemos sacarle partido a los exámenes tipo test, que después de todo, son muy cómodos.
 
Antes del examen tipo test
 
Para estudiar un examen tipo test no hay que plantearse saber todo el temario de memoria, sino que hay que tener en cuenta los conocimientos básicos y sobre todo, tener en cuenta las definiciones básicas y detalles importantes, como fechas y nombres. Es una forma de estudiar muy distinta, ya que más que tener un hilo conductor, como en un examen escrito u oral, hay que tener más claro el temario para poder hacer hincapié en los detalles. 
En la realización del examen tipo test
 
Es importante leer todo el enunciado de las preguntas, pues a veces pensamos que nos sabemos la respuesta casi al instante, pero realmente es esencial saber que estamos respondiendo correctamente. 
 
Durante la primera lectura del examen contesta sólo a las preguntas que sepas casi al cien por cien, no te preocupes si son pocas, ya que el examen está pensado para que dudes.
 
En una segunda vuelta debes intentar responder las que tienes dudosas, no las dejes para el final, ya que el tiempo es finito y puede que no las hagas.
 
En la tercera vuelta es cuando quedan las preguntas que tienes más dudosas, nunca des más de tres vueltas al examen, pues sino en la segunda gastarás casi todo el tiempo. Una vez llegados al final, debemos plantearnos si es aconsejable responder a las preguntas que quedan, pues es normal que las erróneas quiten nota en el examen. Piénsalo bien, ya que a veces de esta decisión depende tu nota, es mejor dejar la pregunta en blanco a equivocarnos. 
 
En exámenes de tres preguntas, las respuestas suelen ser casi instantáneas si hemos estudiado. Pero lo normal es que tengan cuatro o más, por lo que, como se dice, el primer impulso suele ser el acertado, no cambies de respuesta sino estas muy seguro de ese cambio. 
 
Si después de todo, nos ha sobrado tiempo, es mejor no cambiar nada, sino ver que realmente están todas las preguntas contestadas con las opciones que tu has elegido, pues con los últimos minutos del examen entran muchos más nervios y podemos errar.